La correcta refrigeración de los alimentos y evitar que permanezcan durante horas a temperatura ambiente son medidas esenciales para prevenir la gastroenteritis
El equipo de digestivo de HLA San Carlos alerta de los riesgos de intoxicación alimentaria debido a la mala conservación de algunos alimentos durante los meses de verano. El calor crea condiciones favorables para que determinados microorganismos se multipliquen con mayor rapidez cuando los alimentos no se conservan adecuadamente.
Entre las causas más habituales de intoxicación alimentaria se encuentran la ruptura de la cadena del frío, dejar durante demasiado tiempo los alimentos a temperatura ambiente, una cocción insuficiente o una manipulación inadecuada. Alimentos como huevos y productos elaborados con ellos, carnes, pescados y mariscos, lácteos y alimentos preparados requieren especial atención durante los meses de calor.
La Dra. Josefa Ferrando, especialista en Aparato Digestivo, explica que “la gastroenteritis puede aparecer como consecuencia de una infección causada por virus o bacterias, mientras que las intoxicaciones alimentarias se producen tras ingerir alimentos o aguas contaminados con microorganismos o toxinas. Los síntomas son similares: diarrea, náuseas, vómitos, dolor o calambres abdominales, y en algunos casos, fiebre”.
Lavarse bien las manos antes de manipular alimentos, mantener limpias las superficies y utensilios de cocina y separar los alimentos crudos de los ya cocinados son algunas de las recomendaciones para evitar las intoxicaciones alimentarias. Cocinar suficientemente carnes, pescados y huevos también es importante
“Unos de los principales riesgos asociados a estos cuadros es la deshidratación, sobre todo cuando existen vómitos o diarreas frecuentes. Cuando aparecen estos síntomas es fundamental mantener una adecuada hidratación, tomando líquidos de forma frecuente y en pequeñas cantidades”, añade la doctora.
Las comidas que se preparan con antelación y se llevan a la playa o al campo requieren de un especial cuidado. Es aconsejable usar bolsas o recipientes isotérmicos y evitar así que los alimentos permanezcan durante horas expuestos a temperaturas elevadas.
“Mientras continúen las altas temperaturas, mantener los alimentos correctamente refrigerados, extremar la higiene durante su manipulación y evitar que permanezcan demasiado tiempo fuera del frigorífico son las mejores herramientas para prevenir una intoxicación alimentaria”, recalca la Dra. Ferrando.






