La nueva Ordenanza de Convivencia de Altea continúa generando debate político después de que el equipo de Gobierno haya defendido su actualización como una herramienta para adaptar la normativa municipal a los nuevos retos del municipio. El concejal de Seguridad Ciudadana, Deo Sánchez, ha respondido a las críticas del Partido Popular y ha reivindicado la necesidad de modernizar el marco regulador.
El equipo de Gobierno de Altea ha defendido la aprobación inicial de la nueva Ordenanza de Convivencia y ha asegurado que la actualización responde a los cambios experimentados por el municipio en los últimos años. La respuesta llega después de las críticas planteadas por el Partido Popular sobre el contenido y la tramitación de la normativa.
El concejal de Seguridad Ciudadana, Deo Sánchez, ha señalado que Altea afronta nuevas necesidades relacionadas con la movilidad, el uso del espacio público y la convivencia ciudadana, por lo que considera necesario contar con una regulación adaptada a la realidad actual.
El Gobierno reclama una normativa adaptada a los nuevos retos
Según Sánchez, la ordenanza aprobada inicialmente busca actualizar un texto que, a su juicio, ya no responde completamente a las circunstancias actuales del municipio. Además, ha cuestionado la postura del PP al reconocer la existencia de problemas de convivencia y, al mismo tiempo, abstenerse en la votación de la nueva regulación.
Asimismo, el edil ha defendido que el periodo de exposición pública permitirá a grupos políticos, colectivos y vecinos presentar propuestas y alegaciones antes de la aprobación definitiva.
Por otro lado, el equipo de Gobierno ha criticado que el PP centre sus argumentos en la normativa anterior de 2013 y considera que la sociedad ha cambiado desde entonces. En este sentido, Sánchez ha insistido en que la nueva ordenanza pretende ofrecer soluciones para los problemas actuales de Altea.
Además, el Gobierno municipal ha destacado que la revisión de la normativa permitirá incorporar nuevos aspectos vinculados a la convivencia, la seguridad y la organización del espacio público.
De esta manera, el debate sobre la Ordenanza de Convivencia continúa abierto durante su fase de tramitación, en la que podrán incorporarse aportaciones antes de su aprobación definitiva.





