El pleno de Dénia ha aprobado reclamar a la Conselleria de Infraestructuras que anule tres convenios urbanísticos que alteraban los parámetros de edificabilidad previstos para esos sectores en el Plan General Estructural.
La medida salió adelante gracias a los respaldos del ejecutivo local, formado por PSPV y Compromís. Por su parte, el Partido Popular optó por la abstención, mientras que los grupos de Gent de Dénia y Vox manifestaron su rechazo votando en contra.
Durante la sesión, la responsable de Territorio, Maria Josep Ripoll, argumentó que los pactos se rubricaron de manera bilateral entre la Generalitat y las empresas, obviando al Ayuntamiento a pesar de incidir directamente en la ordenación urbanística del municipio. La edila denunció que la administración autonómica actuó al margen del consistorio y lamentó que el conocimiento de estos acuerdos llegara por vías indirectas. «Estos convenios se firmaron a espaldas del Ayuntamiento. Nos enteramos de refilón porque el juzgado nos dio traslado, no porque lo hiciera la Conselleria», indicó Ripoll, acusando a la Dirección General de Urbanismo de vulnerar las competencias de la localidad.
La concejala recordó que el consistorio supo de la existencia de estos documentos cuando el Tribunal Superior de Justicia se los notificó para presentar alegaciones. Asimismo, indicó que el pasado mes de junio el tribunal denegó su homologación al haberse formalizado sin el consentimiento local y contando con la oposición municipal.
Ante la falta de respuesta de la Conselleria a las peticiones previas del equipo de gobierno para revocar los acuerdos, este optó por elevar al pleno la demanda de nulidad para forzar a la administración autonómica a invalidarlos.
Desde la bancada de Gent de Dénia, su portavoz Mario Vidal, aunque admitió que la Conselleria no debe inmiscuirse en el planeamiento municipal, justificó su voto negativo ante la sospecha de que los convenios buscasen evitar indemnizaciones a las entidades mercantiles. «Cuando el conseller ha llegado a convenios con tres promotoras será porque ve que puede haber algo que les pueda dar la razón», señaló Vidal, planteando que los textos se habrían redactado para prevenir responsabilidades patrimoniales.
Por su parte, el representante de Vox, Félix Redondo, admitió abiertamente que su posición contraria obedecía a la autoría de la moción. «Todo lo que presente el PSPV, nosotros nos ponemos en contra, porque no presentan nada que sea bueno para la ciudadanía», afirmó Redondo, defendiendo además que la Generalitat trataba de ayudar a resolver los problemas de las empresas.
Estas declaraciones motivaron la réplica del concejal socialista Javier Scotto, quien afeó al edil de Vox que subordinara su voto a intereses partidistas. «Por fin lo ha dicho claramente. Su mano tendida es mentira y es un auténtico fake», replicó Scotto, censurando asimismo que la administración autonómica hubiera ocultado los convenios al Ayuntamiento.







