Ante la llegada de las Fiestas de la Mare de Déu de la Soledat y las celebraciones de Sant Jaume, el Ayuntamiento de Ondara decidió flexibilizar los límites acústicos para que la fiesta no encuentre barreras. La medida, oficializada el pasado 30 de junio, permitirá que el ruido propio de la celebración supere los decibelios habituales durante los momentos más icónicos del calendario festivo.
Desde este próximo 10 de julio y hasta el día 25, las normas de calidad acústica habituales se relajarán en los puntos estratégicos del municipio. Esta excepción, lejos de ser generalizada, se ha diseñado a medida para blindar los eventos que definen el verano ondarense, permitiendo que orquestas, discomóviles y actos taurinos alcancen su máximo esplendor sin las restricciones que normalmente marcarían la ordenanza municipal.
Actos destacados bajo la medida
El pistoletazo de salida lo marcará la coronación de las reinas de las fiestas, la noche del viernes 10 de julio en la plaza de toros, donde la música podrá extenderse desde las 23:00 hasta las 05:00 horas. El ritmo continuará el sábado en la avenida Doctor Fléming y el domingo 12 con las actuaciones programadas entre las calles Doctor Barraquer, Verger y el Moll del Prado.
La segunda quincena de julio se prevé intensa: el pregón, los espectáculos pirotécnicos, las entradas de toros y las verbenas contarán con este permiso especial. Sin embargo, el consistorio ha sido claro: fuera de los actos, horarios y ubicaciones específicas marcados en el acuerdo, la Ordenanza de Ruidos y Vibraciones vuelve a activarse con todo su peso. Asimismo, se exigirá a los organizadores minimizar al máximo las molestias inevitables.





