Un juzgado de Dénia coordina la investigación contra una organización criminal especializada en el fraude del correo electrónico empresarial, una trama que ha logrado estafar más de 330.000 euros a varias mercantiles dedicadas a la compraventa de vehículos. El grupo desarrollaba sus actividades en la Marina Alta y en varias ciudades españolas. De momento, la Guardia Civil ha detenido a una persona mientras que otras cinco están bajo investigación.
La operativa de este grupo se basaba en la modalidad conocida como Business Email Compromise, un método que consiste en interceptar o suplantar las comunicaciones electrónicas corporativas. Durante el desarrollo de transacciones comerciales legítimas, los delincuentes modificaban las instrucciones de pago o alteraban las cuentas bancarias de destino, logrando desviar las transferencias de las empresas hacia cuentas bajo su control directo.
Las pesquisas del Equipo de Investigación Tecnológica de la Guardia Civil de Alicante comenzaron en el verano de 2025, tras recibir la denuncia de una entidad de crédito afectada. Con el avance de la investigación, se detectó un patrón que vinculaba a tres grandes compañías perjudicadas en diferentes provincias españolas. Para blanquear los fondos, la organización captaba a personas en situación de vulnerabilidad, las conocidas como mulas económicas, quienes cedían sus cuentas bancarias para recibir y fragmentar el dinero a cambio de una compensación.
El principal sospechoso, responsable de coordinar la red financiera y captar a estos intermediarios, fue detenido en Alicante. El resto de los implicados, investigados en lugares como Madrid, Córdoba y Las Palmas, se enfrentan a cargos por delitos de estafa agravada, blanqueo de capitales y pertenencia a grupo criminal. Tras su puesta a disposición judicial en Dénia, el cabecilla ha quedado en libertad con medidas cautelares mientras continúa el procedimiento penal.
Gracias a la coordinación internacional con Europol y las autoridades policiales de otros países, los agentes han logrado recuperar y bloquear cerca de 40.000 euros que habían sido transferidos a cuentas bancarias en Hungría. Ante la sofisticación de este tipo de ciberdelitos, la Guardia Civil recomienda a las empresas extremar la verificación de cualquier cambio en los datos bancarios mediante canales de comunicación seguros y alternativos, además de alertar sobre el peligro de aceptar ofertas para facilitar documentación personal o cuentas bancarias a terceros.






