Triste jornada la vivida este domingo por el CF Benidorm, que dejó escapar en casa la eliminatoria por el ascenso a Tercera División tras caer derrotado por 1-3 ante el Torrevieja en el partido de vuelta disputado en el Guillermo Amor. La ida había concluido en tablas y con polémica arbitral. En la vuelta ocurrió algo similar.
El Benidorm se mostró nervioso durante buena parte del encuentro y nunca logró ponerse por delante en el marcador, como ya sucediera en el partido de ida. Al término del choque también hubo protestas por la actuación arbitral, especialmente por la decisión de no mostrar la segunda tarjeta amarilla al portero visitante tras cometer penalti sobre Álvaro.
Probablemente, el Benidorm ha sido el mejor equipo del Grupo Sur de la Lliga Comunitat durante la fase regular. No había perdido ni un solo partido en casa a lo largo de toda la competición y había derrotado al Torrevieja en los dos enfrentamientos ligueros entre ambos conjuntos.
Sin embargo, los play-off son una historia diferente. Hay que saber gestionar los momentos y las emociones. Es cierto que en las decisiones arbitrales más confusas, que las hubo y en abundancia, el Benidorm salió perjudicado tanto en la ida como en la vuelta.
Pensar que el Benidorm se queda una temporada más en la Lliga Comunitat únicamente por errores de bulto, como la alineación indebida en el partido de Calp —que supuso la pérdida de tres puntos—, tampoco sería del todo justo. El equipo dispuso a lo largo de la temporada de razones suficientes para cerrar el título y el ascenso. En la jornada 20 aventajaba en siete puntos al Eldense B, que finalmente acabaría proclamándose campeón de liga.
La final a doble partido ante el Torrevieja llegaba muy abierta al Guillermo Amor. El favorito era, sin duda, el Benidorm. Pero cualquier detalle cuenta y el primer gol del conjunto visitante, tras una magistral jugada por banda en el minuto 13, encendió todas las alarmas.
Con el 0-1, el Benidorm se volcó en busca del empate y encontró premio poco antes del descanso. Álvaro fue derribado claramente por el portero dentro del área y el penalti lo transformó Héctor Juan Ibáñez para establecer el 1-1. Se pidió la segunda amarilla para el portero, que ya contaba con una amonestación y habría supuesto la expulsión.
El Benidorm generó ocasiones de peligro, pero el Torrevieja nunca renunció al ataque. En un saque de esquina visitante llegó el 1-2, tras un desafortunado gol en propia puerta de José Carlos. Corría el minuto 66 y la sensación era preocupante, ya que el conjunto visitante mostraba una gran solidez defensiva.
El Benidorm se volcó y el Torrevieja encontró espacios, hasta que un contragolpe visitante culminado en gol en el minuto 80 puso la puntilla al partido y a la eliminatoria. El Benidorm quedó noqueado y ya no pudo reaccionar ante el orden defensivo del Torrevieja y una gran actuación de su portero.
Al final, la fiesta fue para el Torrevieja, que demostró ser un gran equipo y logró el ascenso a Tercera División.







































